Una fe “catacúmbica”: Religión vs Relación

Conoces esa frase, la has usado quizá algunas veces, pero si no es realidad es nada más otra cliché del cristianismo… y… ¿Qué es cristianismo?… ¿es la religión de los cristianos? ¿Es tener la costumbre (buena costumbre por cierto!) de ir cada domingo a un lugar destinado para encontrarnos con Dios? (A propósito, Dios salía cada atardecer a encontrarse con Adán y Eva en el Jardín… ¿Te puedes imaginar ese cuadro?) O ¿es cristianismo la religión que me heredaron mis padres y por ello soy o al menos, oriundo, de un país cristiano?

En la primera centuria no era así… decir “soy cristiano” era decir “soy un rebelde del sistema religioso establecido”, donde el César romano era el dios a adorar. Los seguidores de Jesús eran perseguidos, la fe no era un privilegio o derecho como ahora… la gran mayoría se escondían para celebrar sus asambleas, para encontrarse con Dios, y no porque tuvieran “verguenza” del evangelio, sino por la misma preservación del mensaje. Y aún así leemos en la historia como Constantino (para muchos héroe para otros villano, entre estos yo mismo) “oficializó” a el cristianismo como la religión del imperio. Si Constantino hubiera recibido el mensaje de cualquier seguidor de Cristo sabría que la fe no puede oficializarse ni convertirse en una religión por decreto. Así que fue la respuesta, el ardid del diablo para destruir la fe de los primeros cristianos, una fe ferviente, dispuestos a nunca negar la fe a costa de sus propias vidas.

El “cristianismo” acuñado por Roma nació y se convirtió en la religión de moda del imperio, así, en nombre de la “cruz” los romanos querían recuperar los territorios que los musulmanes les habían quitado. Las “cruzadas” no eran en nombre del Evangelio sino en nombre de un hombre sediento de poder y riquezas. 

Los primeros cristianos en Roma debían esconderse en las “catacumbas”, cuevas subterráneas con accesos secretos destinadas como sepulturas (si eras cristiano en aquel entonces no podía ni siquiera comprar un terreno donde sepultar a tus seres amados). Ellos mismos crearon códigos secretos, como el símbolo del pez para identificarse entre ellos como cristianos.

La fe se “mundanalizó” y se convirtió en una religión, que sencillamente es el conjunto de normas creadas por el hombre para tratar de sustituir a Jesús como el camino, la verdad y la vida.

Hay días que me encuentro luchando contra este sistema “constantínico” que hizó de la fe una cuestión de moda, de costumbre, de tradición. Tengo que recordarme que nuestros lugares de reunión son para reunir a Dios con su pueblo, tal como el jardín del Edén fue diseñado: El lugar de encuentro entre Dios y los hombres.

Pero nadie puede encontrarse con el Padre, con Jehová, Adonai, Hashem, sino lo hace por medio de Jesús, Enmanuel: Dios con nosotros. La hermosísima obra de Jesús en su vida en la tierra, en su muerte en la cruz, en la victoriosa resurrección se centra en reunir otra vez, como en el Edén, a Dios con los hombres. Es hermoso como Dios, el Supremo Rey y Creador de todo el Universo tiene la compasión para buscar a las partículas de polvo y ceniza más pequeñas de toda la creación: la humanidad. 

Mi amada esposa, además de amarme a mí, ama las plantas, y las plantas la aman a ella. Mi pequeño patio se ha convertido, de poco en poco, en una jardín exótico, con diferentes especies de plantas y flores, has hay tan variadas desde un pino frente a un mango, un clavel junto a un arbolito de café, y así puedes ver una variedad pequeña pero hermosa de plantas. Cuando estoy sentado en medio, al atardecer (siempre que puedo lo hago), esa sensación me recuerda como Dios puso al hombre en medio de huerto para que lo “cuidara”, ¿Será porque a Dios le gustan las plantas también? Puede ser, pero más que eso, ese jardín sería el lugar de reunión de Dios con ellos.

Dios quiere tener esa reunión contigo, cada día, siempre… Es una relación la que Dios quiere con nosotros, no una religión. 

Para aquellos cristianos perseguidos del primer siglo ese “jardín” era una oscura y mohosa cueva bajo la ciudad de Roma, pero la presencia de Dios la hacía el lugar más hermoso de la tierra para estar! Que escogerías tú? ¿Un imponente palacio lleno de lujo y riqueza pero sin la presencia de DIos o, el lugar más sencillo de la tierra pero con la visita de nuestro gran Dios y Rey?

Por cierto, te invito a hacer de tu reunión en tu iglesia, ese “lugar” donde podamos encontrarnos con Dios… Él, Jesús, está a la puerta, llamando… escuchas su voz?

 


One thought on “Una fe “catacúmbica”: Religión vs Relación

  1. Me Encanta tu manera desprevenida con la que nos compartes tu opinión acerca
    de Religión versus la Relación que Dios anhela que tengamos con El…

    Dios se mueve en la simplicidad de tus palabras…

    Que continues Bendecido!

    F.

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