Padres buenos… hijos buenos.

Recuerdo el título de ese libro que salió hace un par de años, no lo leí pero tomo la idea para escribir sobre este tema tan polémico: ser padres. No es fácil por supuesto ser padres, ni es fácil ser hijos.

He tenido la dicha que Dios me dio los mejores padres que pudo haberme dado y también los mejores suegros (sobre todo porque viven lejos! jajaj!! es broma Cuyita, usted lo sabe bien!). Pero ambos padres, los de mi esposa y los míos fueron “estrictos”. Qué es ser “estricto”, según la real academia de la lengua de los hijos es que un padre es cuadrado y “old fashion”. Es un padre que no entiende a la juventud de ahora y que se quedó clavado en el pasado. GRACIAS A DIOS por mis padres “estrictos” y mis suegros “estrictos”.

La primera vez que hablé con Gilma “solitos” fue un día 21 de marzo cuando le pedí que se casara conmigo, sí le pedí que fuéramos novios para casarnos en un futuro, no pusimos fecha, pero sabíamos que algún día sería. No le propuse ser novio de ella para “ver” si resultaba nuestra relación, era ya algo serio y formal.

Fue casi al mediodía, estábamos frente a la casa donde vivían y mi suegra le pegó un “halón” de orejas a ella cuando llegó a la casa. Mi suegra fue críada a la “antigua”. Su matrimonio fue pactado por sus padres y los de mi suegro, en el campo. Su padre fue pastor aquí, un tremendo hombre de Dios que aprendió a leer en la Biblia, la madre de ella una mujer muy severa en cuanto a reglas de comportamiento.

Casi a la semana les visité para pedir permiso de visitar a Gilma, mi suegro es un hombre muy amable, mi suegra es seria pero con un gran corazón.

Las primeras veces que visitaba a Gilma mi suegra me hacía miradas serias, no muy amistosas, pero eso no me desanimó. JAMAS salimos sólos! Ni siquiera nos atrevimos a pedir permiso para hacerlo. Si algunas veces íbamos a comer pupusas cerca nos llevábamos a 4 sobrinitos de ella que vivían en la misma casa. Ellos son una familia muy numerosa.

Así fue nuestro “noviazgo”, respetando las reglas del juego que nuestros padres ponían. Porque ante todo el temor a Dios nos hacía ver la importancia de hacer las cosas correctamente, y además amar a Gilma me haría hacer cualquier cosa, y si eso era someternos a nuestros padres así sería.

Creo que nosotros también somos padres “old fashion”, cuadrados y severos. Pero prefiero ser así a ser un padre que no ama lo suficiente a su hijo para cuidarlo y corregirlo.

Mi padre fue duro, un hombre que se crío en un orfanato y abandonado por su padre a la edad de 5 años, su madre murió poco después a causa de una enfermedad renal. A pesar de crecer sin padre ha sido el mejor. De pequeño me contaba las historias de su niñez y juventud dentro del Hogar San Vicente de Paul, antes Casa Nacional del Niño, y como eran estrictos y severos con todos los jovencitos. Jamás lo he oído quejarse de eso, ni un reproche. Y yo jamás me quejaré de lo duro que ha veces fue. Los amo mucho y deseo ser tan buen padre como lo han sido ellos.

Cuando yo estaba en último año de bachillerato me gustaba el grupo guatemalteco Alux Nahual, estaban en su apogeo y venían a El Salvador al menos una vez al año. Siempre deseé ir a un concierto de ese grupo, siempre! Mis compañeros podían ir, pero yo ni me atrevía a pedir permiso para ir, tenía 18 años, sabes por qué? Sabía como pensaban mis papás y sabía que me dirían “no”. Ellos me protegían y cuidaban mucho (aún lo hacen!), así que lo menos querían era que me expusiera a peligros innecesarios. No crecí resentido por eso, simplemente las cosas eran así. No fue hasta hace unos 3 años que pude presenciar un concierto de Alvaro Aguilar, voz líder y compositor del Alux Nahual de gratis y acompañado de mis hijos varones. No se que recuerdos hubiera tenido si hubiera ido en aquellos años a un concierto de ellos, con seguridad no recuerdos gratos. Pero no te imaginas lo que disfruté escuchas mis canciones favoritas en vivo (con buen sonido) junto a mis dos amados hijos. De esa experiencia me quedan los mejores recuerdos! Gracias a mis padres por ser estrictos, gracias a mis suegros por serlo con Gilma, me dieron una extraordinaria mujer por esposa, temerosa de Dios y con una gran fuerza como mi ayuda.

Espero algún día poder escuchar lo mismo de mis hijos, aunque ya esté en el cielo y llegue un ángel que me ‘pase el rollo’, haber si paso la prueba! E

Esta reflexión ha sido muy personal, pero espero sirva a aquellos que pretenden tener un buen matrimonio en el futuro. La clave es seguir las reglas. Las reglas las ponen los padres y la Biblia dice en Exodo 20:12: “Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.”

El ejemplo de Jesús como hijo es categórico:

Juan 19:26 y 27:

Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he ahí tu hijo. Después dijo al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa.

Vale la pena tener un papá estricto… porque Dios a quien toma por hijo corrige!



2 thoughts on “Padres buenos… hijos buenos.

  1. me hizo llorar…porque en realidad así es como pensamos cada generación hasta llegar a la realidad que Dios nos encomienda que pasemos la batuta a nuestros hijos. Si algo deseo en esta vida es que mis hijos digan eso también, que aunque hayan reglas severas nos ayudan a ser personas de bien y a comportarnos como Dios quiere y por lo tanto honrando a nuestros padres. Pasando a otro tema…de los sobrinitos que habla…fui yo alguna vez? jejejejejeje. Los quiero mucho y deberas que les deseo lo mejor siempre!

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