Para los cautivos de Babilonia…

Apartarnos de cumplir los mandamientos de Dios nos acarrea el cautiverio en Babilonia… eso le pasó al pueblo de Judá, eso nos pasa a nosotros. Cuando nuestra relación con Dios se vuelve nada más un “requisito” ya sea por la posición en que estamos o por lo que debemos hacer. Lamentable pero cierto, aún los que tenemos el honor de servir a “tiempo completo” (un término que no me gusta usar) en el ministerio somos tan o más frágiles que los que también sirven “a tiempo completo” sin estar empleados en un ministerio.

Pero Dios es bueno y su misericordia es para siempre! El último versículo del libro de Esdras, 10:1 dice esto: “Todos habían tomado mujeres extranjeras; y había mujeres de ellos que habían dado a luz hijos”. Se refería a que muchos hombres del pueblo que retornó de la cautividad a reconstruir el Templo habían tomado para si mujeres extranjeras y que adoraban ídolos por supuesto, entre ellos los sacerdotes. DIOS los llamó a arrepentimiento y la GRACIA DE DIOS los alcanzó y se arrepintieron.

Debo confesar, no que haya tomado otra mujer, sino me hice de “compañeras” actitudes o formas que no son propias de un hijo de Dios, menos de un sacerdote. Y esto nos aleja de Dios. Y estas “compañeras o mujeres” (actitudes, acciones, reacciones) dieron a luz “consecuencias” que ahora llevan m apellido. Debo confesar que debo arrepentirme y echar esas “mujeres” de mi vida. Eso fue lo que hizo el pueblo después de escuchar la voz de Dios. Esto es lo que debo hacer. Perdón si alguno de mis “hijos ilegítimos” te ha ocasionado algún daño.

Zacarías fue uno de los profetas que habló precisamente a esta generación, y en el capítulo 3 y versículo 7 dice:

“Así dice Jehová de los ejércitos: Si anduvieres por mis caminos, y si guardares mi ordenanza, también tú gobernarás mi casa, también guardarás mis atrios, y entre estos que aquí están te daré lugar”

Dios es un Dios misericordioso y que restaura.

Restauración…

El libro de Nehemías habla de restaurar los muros que estaba caídos, Dios no de te deja tirado en escombros, es el Dios que da vida a los huesos secos, es el Dios que envía el Renuevo, el Dios que te restaura.

Nos da la oportunidad de restaurar los muros que han caído.

Me veo como uno de esos sacerdotes llamados al arrepentimiento… y espero responder a la voz del Señor.

Quizá hayas pasado por algo así, y tu relación con Dios se ha vuelto un “trámite diario por cuestiones legales”. Te invito a buscar a Dios y arrepentirte, Él quita nuestros vestidos sucios y nos pone ropa limpia nuevamente. SU GRACIA lo hace. Restaura lo que debes restaurar mientras no sea demasiado tarde.


Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s