Pablo, esclavo de Jesucristo…

La tarjeta de presentación de Pablo.

El apóstol Pablo inicia algunas de sus epístolas con la declaración: Pablo, esclavo de Jesucristo. Al ver los hechos registrados de la vida de Pablo podemos tener la certeza que no es una simple frase de estilo, era una afirmación de su forma de vida.

Un esclavo no tiene voluntad propia. Hace la voluntad de su amo. No tiene derechos, solo obligaciones. El diccionario RAE define esclavo así: Dicho de una persona: Que carece de libertad por estar bajo el dominio de otra. La definición de dominio es: Poder que alguien tiene de usar y disponer de lo suyo.

Vivir en un mundo donde la libertad está elevada casi a la adoración y donde uno vive rodeado de mensajes que exaltan la libre elección de tu estilo de vida hablar de convertirte en “esclavo” de alguien suena “fuera de ritmo” en nuestra época.

Tú tienes la libertad para vivir como quieras, si así tú lo quieres. ¿Será cierto esto? ¿No será que todos somos esclavos de algo o alguien? ¿De una idea, de una moda, de una filosofía, de una religión? Te dejo la libertad de responder esta pregunta.

Al iniciar Jesús su ministerio, su mensaje era: “El tiempo se ha cumplido, y el Reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio” Mr. 1:15

Pablo entendió el mensaje del Evangelio, debía someterse al dominio de Dios. 

Parafraseando el mensaje de Jesús podríamos leer: Todo está listo ya, y el dominio de Dios está disponible; deja a tu actual amo y sométete a Dios.

La invitación de Jesús era más parecida a lo que los mensajeros de los imperios antiguos hacían a los pueblos que estaban por conquistar. Se enviaban emisarios con el fin de que los gobernantes accedieran someterse pacíficamente al dominio y voluntad de los conquistadores. De lo contrario usarían la fuerza para someterlos.

¿De quién eres esclavo tú? ¿De verdad eres libre? ¿Ejerces tu propio derecho a elegir como quieres vivir? 

La invitación de Jesús es para que entres al Reino de Dios, es decir, a vivir sometido a la voluntad de Él. Por que de lo contrario viviremos engañados que somos libres cuando nuestra vida está sujeta a nuestras propias pasiones o en el peor de los casos al príncipe de las tinieblas.

Te exhorto a que consideremos nuestra condición de esclavos de la voluntad de Dios como la única buena forma de vida.


Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s