Dirigir alabanza…

I Cr. 25.6:  Y todos éstos estaban bajo la dirección de su padre en la música, en la casa de Jehová, con címbalos, salterios y arpas, para el ministerio del templo de Dios. Asaf, Jedutún y Hemán estaban por disposición del rey.

Voy abrir un poquito mi corazón con respecto al ministerio que más tiempo he desarrollado: guiar o dirigir la alabanza. Un ministerio que cuenta entre sus antecesores históricos tanto a Luzbel y al Rey David (mencionados por orden de aparición en la historia).

Una de las labores ministeriales más difíciles para mí es la de dirigir cantos en los tiempos de alabanza. Siempre lo ha sido, lo disfruto, pero créeme y siempre lo he dicho, si Dios me lo permitiera pagaría porque alguien más lo hiciera en mi lugar (Si estas interesado…). Comencé a dirigir cantos con niños de escuela dominical, por esa época yo tenía 12 años!

No es fácil, sobre todo en una iglesia con la tradición musical de VidaNueva y con un legado como el que Nelson dejó, créeme que a veces es abrumador. 

Es un verdadero privilegio hacerlo junto a la talentosa banda que Dios ha dado a VidaNueva, dirigirlos es un verdadero honor inmerecido. 

Te confieso que “la camisa me queda bien grande” y aún no logro crecer ni engordar lo suficiente para siquiera “tallarmela”…

Cuando tomé la dirección de Adoración Corporativa (Aún no entiendo que significa eso pero suena bonito, jeje!) no estaba planeado que yo asumiera la dirección de cada domingo, para la mayoría en la iglesia yo era un desconocido, traído a saber de que planeta! pero por circunstancias que se dieron, ni modo, como dice Chechito: “es lo que hay” y se me lanzó la ruedo.

Después de más de un año ya… aún me dan ganas de salir corriendo antes de cada culto! Y es que prefiero mil veces cantar en medio de todos que ahí arriba y con micrófono frente a mí.

¿Por qué lo hago entonces? Pues, por obediencia sencillamente, y por que creo que Dios a veces llama a los que están allá al fondo olvidados o escondidos (eso no me hace creerme mejor ni digno, es humillante para mí) y desecha o hace a un lado a los soberbios.

David y Luzbel, ambos fueron directores de alabanza, ambos estuvieron delante de Dios, uno de ellos creado para ser portador de luz y belleza delante de Dios, el otro, un pastorcillo olvidado que fielmente cuidaba las ovejas de su padre.

Todos los que somos ministros de alabanza (entiéndase los que cantan y tocan un instrumentos) debemos de estar muy consientes que, mejor ser olvidados de la gente como David que reconocidos por su belleza y habilidad como Luzbel… servicio, Dios nos ha puesto para servirle a él y servir en su casa, la iglesia.

Ahí es donde debemos ser fieles, en nuestra labor dentro del templo. Ministrando delante de la presencia de Dios. 

Por eso estamos allí, por disposición del Rey, así que sirvámosle con diligencia y pasión, sin olvidar la humildad y el anonimato. 

Venga tu reino!


3 thoughts on “Dirigir alabanza…

  1. William:
    Qué me gusta tu corazón de siervo, no cabe duda que es lo que se necesita para ser un buen adorador! Continúa escribiendo…es increíble lo que se puede aprender de la vida cotidiana de otros!
    Nos vemos pronto y si nos permites, nos gustaría acompañarte en la adoración en Navidad.

  2. ojala tomes en serio tus propias palabras “por obediencia sencillamente, y por que creo que Dios a veces llama a los que están allá al fondo olvidados o escondidos (eso no me hace creerme mejor ni digno, es humillante para mí) y desecha o hace a un lado A LOS SOBERBIOS”
    POR FAVOR LEE Y PON ATENCION A EFESIOS 4. ATTE. una sierva humilde y olvidada

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