OLEAJE FUERTE

Leyendo en Mateo 14:22-33, esta ya conocido y predicada historia de Jesús caminando sobre las aguas y la osadía y la falta de fe de Pedro, quisiera destacar algunos pensamientos sobre este trozo de la Escritura.

Para hablar de forma breve sobre la situación que los discípulos estaban pasando a bordo de la barca, y graficarte para ayudar a tu imaginación a ubicarte en ese momento relatado te pongo la ilustración de arriba.

Nota que la Biblia dice que habían olas fuertes provocadas por el viento, el mar no estaba calmo, Jesús venía caminando sobre el fuerte oleaje. Trata de pensar que los discípulos, ya temerosos y cargados por la situación enfrentan algo que jamás habían visto, una figura caminando sobre el embravecido mar.

Mateo dice, en el verso 26 que los discípulos se “turbaron” y dijeron: “Un fantasma”. Turbar es sencillamente romper la tranquildad, sacar de la calma rutina, de tu seguridad, ¿Alguna vez ha venido Dios para turbarte? ¿Para sacarte de tu “tranquilidad”? ¿Sí? Que bueno!! porque entonces Dios quiere revelarte a ti una parte de su carácter, quiere le conozcas más, quiere que crezcas en su conocimiento. A veces desconocemos a Dios, como los discípulos desconocieron a Jesús en ese momento, los tiempos de turbulencia nos hacen alejar nuestra mirada de Dios y la ponemos en la situación y la adversidad.
“dieron voces de miedo”… cuando vienen tiempos de turbulencia y desconocemos a Dios (Aún habiéndole conocido ya antes) ¿Qué palabras salen de nuestra boca? ¿Cuáles son nuestras expresiones? ¿Acaso no manifestamos ese miedo cuando hablamos? Decimos: “La situación va a empeorar… hay crisis… la enfermedad es grave… este problema es insalvable”… Cuando paso por esos momentos mi forma de hablar es negativa, destaco lo malo, dejo de reconocer a Dios y los problemas o las situaciones adversas se ponen en primer plano.
Entonces Dios se nos vuelve un fantasma, algo desconocido, el miedo nos paraliza.
Luego ves a Jesús responderles: ¡TENED ANIMO, YO SOY, NO TEMAIS! Cuando estamos turbados necesitamos tener ánimo, tener valor, tener espíritu, ganas! Es lo que Jesús nos dice que necesitamos cuando viene la turbación, el rompimiento de nuestra tranquilidad: Alguna enfermedad en la familia, una necesidad financiera, un accidente, una adversidad TENED ANIMO! EL ES, Jesús se revela, les dice: No soy ningún fantasma, no soy una ilusión, soy real, ustedes pueden palparme: YO SOY! Reconózcanme! Uh! A veces yo desconozco a Dios, pierdo de vista quien es Él. NO TEMAIS, el miedo paraliza, no deja avanzar. No debemos temer.
Luego ves a Pedro querer ver más de cerca a Jesús, quiere una prueba de Jesús, quiere caminar sobre las olas turbulentas. Y Jesús le dice: VEN. ¿Te ha dicho el Señor a ti: VEN? Recuerdas a aquel joven rico al que Jesús le dijo: VEN, TOMA TU CRUZ Y SIGUEME! Tomar la cruz implica muerte!! A eso invita Jesús, a desafiar los mismos poderes de muerte, del infierno! A caminar sobre las aguas turbulentas!!
Pero Pedro apartó su mirada de Jesús y vio el fuerte viento y tuvo miedo. ¿Te ha pasado a ti? A mi me pasa. Veo el fuerte viento, veo las malas situaciones, veo la adversidad, y dejo de ver a Jesús y me comienzo a hundir, pero puedo orar, puedo clamar como Pedro: ¡¡¡SEÑOR SALVAME!!! ¿Y que dice la Biblia que sucedió? Mira que hermoso cuadro:
Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él… Si comienzo a hundirme y clamo a Dios siempre habrá un versículo 31 después de mi clamor: Jesús extenderá su mano y me agarrará! Amén!
Dios quiere llevarnos, a través de los mares tempestuosos, de los fuertes vientos y las olas gigantes para ver que Él es quien “camina” sobre esas situaciones adversas, el mismo Dios que estuvo con Sadrac, Mesac y Abednego en el horno aardiente, así estará cerca para extender su mano y asirnos. Y revelar más de su carácter a nosotros.
Además también nos lleva por esas situaciones para que crezcamos en nuestro temor reverente y nuestra adoración, es lo que dice el verso 33. “Vinieron y le adoraron…”
Nuestra adoración, nuestra devoción será más genuina, y estaremos confesando que “verdaderamente creemos que Jesús es el Hijo de Dios”.

Job 42:35

De oídas te había oido; mas ahora mis ojos te ven.


One thought on “OLEAJE FUERTE

  1. Hermano aun que las aguas parecen que nos ahogan en el tiempo de la prueba es increible ver la mano poderosa de nuestro Dios sosteniendonos y diciendonos que no temamos por que es el

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