Guitarras… aprendices… mentores…

Mi primer guitarra la tuve a las 12 años, mi papá la compró para aprender él, una guitarra de estilo “clásico”, es decir cuerdas de nylon, marca DiGiorgio fabricada en Brazil. Después de servirme para aprender y conquistar a Gilma con alguna que otra serenata, y luego de varios años y caídas accidentales la guitarra pasó a “mejor vida” (pienso que en el cielo los guitarristas tendremos suerte, imagínate la cantidad de arpas que hay allá).
Me tocó aprender solo, mis primeras clases las tomé con una viejo método de Guitarra Fácil, de esos que traían canciones populares. Y cada vez que tenía la oportunidad de estar frente a alguien que tocaba bien me “clavaba” observándole y tratando de grabarme sus movimientos.
Hubiera querido tener un maestro, pero mis papás nunca consideraron la parte “artística” como algo importante. Si eres padre o madre de un niño con aptitudes para cualquier disciplina del arte, te animo a apoyarlo y hacerlo crecer en esa área. Mi papá nunca pensó que yo me iba a “ganar la vida” como diseñador gráfico o cantando y tocando guitarra.
No es muy conveniente ser autodidacta, no tener un maestro o un “mentor”. El aprendizaje es más lento y algunas cosas no llegas a conocerlas. Aunque tiene algunas ventajas no lo recomendaría.
Así me tocó también en mi caminar como seguidor de Jesús, no puedo identificarte a un mentor en mis años pasados, hasta ahora que sí lo tengo, tengo el gran privilegio de tener como mentor a mi jefe, mi pastor y amigo, y te garantizó que he crecido mucho en estos años, más de lo que pude crecer antes.
Como aprendices o alumnos de Jesús, la única forma de crecer es “clavarte en Él y grabarte sus movimientos”. Cuando estoy cantando y tocando guitarra, no tengo que pensar como colocar los dedos para hacer un acorde, la mano ya lo tiene grabado y es automático, sale natural.
Seguir a Jesús implica a aprender sus movimientos, su forma de hablar, de ver las cosas, de responder en ciertas situaciones. No creo que se trate de “WWJD?” (¿Qué Haría Jesús? por sus siglas en Inglés) sino de una imitación natural de las acciones y hasta el pensamiento de Jesús, manteniendo nuestra propia personalidad.
Un aprendiz de Jesús observará diariamente la vida de Jesús, por medio de la Palabra y por medio de la guía del Espíritu Santo, y lo asimilará de tal forma que será muy natural el imitarlo.
Es una disciplina, requiere práctica, al igual que aprender a tocar guitarra requiere horas de estar con el instrumento. Requerirá horas de estar con el Maestro para aprender a ser como Él.
Y recuerda que, habrán muchos que queran aprender a ser como Jesús y nos estarán observando, se “clavarán” en nosotros de la misma manera que yo me clavaba de quienes podría aprender algo, y aprenderán de nosotros, ya sea la manera correcta o la incorrecta. Nuestra resposabilidad es enorme, pero ya Jesús oró por nosotros en Juan 17.
¿Estamos dispuestos a pasar horas aprendiendo de Él y transmitir a los que comienzan a seguirle lo que hemos aprendido?


2 thoughts on “Guitarras… aprendices… mentores…

  1. Gracias Estefania, viniendo de una chica tan amante de las letras como tú, creéme que me haces sentir como que me hubiera ganado un Grammy!!

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